Hojas de papel, sin tallar
Unas hojas de papel reutilizado acompañan a las calabazas enteras.
Dos frutos intactos reciben un detalle de tela reutilizable.
Una línea de tela contrasta con la piel; basta un nudo flojo.
La cinta debe quitarse fácilmente, sin pegamento ni alfileres en el fruto.
Elige dos calabazas pequeñas intactas y estables.
Corta dos cintas de tela; las tijeras afiladas las usa un adulto.
Ata una banda suelta y deja visibles base y pedúnculo.
Pon ambas en una bandeja con los nudos orientados de forma distinta.
Quita las cintas al revisar, guardar o desechar los frutos.
Recorta tiras de un paño limpio usado.
Omite la cinta donde niños pequeños o animales puedan alcanzarla.
Mantén el conjunto cubierto y sin sol directo. Revisa zonas blandas, pérdidas y estabilidad. Retira frutos dañados; los pintados o tallados para exponer no son para comer.
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